LA VIDA ENTRE DOS MUNDOS - 27 DE MAYO DE 2008
Ha veces me pregunto si se puede vivir en dos mundos, no en dos vidas, o tener dos o tres vidas, sino, vivir en dos mundos, uno real y el otro más real todavía que no nos lo creemos. Uno bueno y el otro una pesadilla, uno incontrolable y otro manejable. Algunas veces cuando estoy ya en la cama y no tengo sueño suelo cerrar los ojos y ponerme a mirar, si, no estoy diciendo nada erróneo, cierro los ojos y miro, intentó mirar hacía dentro. Es curioso pero hasta me sorprendí de lo que se puede ver con los ojos cerrados.
Una vez veía como unas sombras, era como si estuviera en una Rambla, un paseo abarrotado de personas, lleno de transeúntes, que van pasando alrededor, van tocándote, empujándote porque prácticamente no hay espacio. Esas sombras pasaban continuamente por delante de mis ojos, y a su alrededor emana una luz blanca fuerte, yo intentaba pensar o creer, que no estaba viendo nada que no fuera normal, no lo sé, simplemente abría los ojos, los volvía a abrir y eses sombras volvían delante de mi paseándose sin prisas.
Otros días veo otras figuras, ayer eran como una especie de estrellas, las formas de la nieve, cuando la ves en un microscopio, eran preciosas…increíble que pueda formarse esa figura en algo que no podemos ver, sin embargo está ahí.

Todas ellas brillaban a mí alrededor, y algunas noches he creído que podrían ser las almas de las personas que he querido mucho y no están conmigo, esas de las cuales me acuerdo cada día, porque me acuerdo de mi abuela, de mi primo, de mis tíos abuelos, de mi abuelo Ángel, de ellos muchas noches cierro los ojos he intento hablar. Siempre he tenido la creencia que mientras te acuerdes y recuerdes a alguien jamás morirá. Seguramente muchas personas podrían pensar que estoy loca, ¿Por qué?…que malo tiene recordarse de esas almas que nadie sabe con certeza donde están, nadie puede decir que pasa después de dejar este mundo, así que no sabemos ni donde vamos, ni donde estaremos, ni si hay algo. Por naturaleza somos escépticos, y yo lo soy en gran parte, no creo en los ovnis, no creo en todas esas apariciones mágicas, que algunos desalmados hacen creer a unas pobres almas desesperadas, algo que jamás lograran, y les engañan inventándoles hacer creer que les solucionaran algún problema familiar, una enfermedad o evitaran una tragedia.
No, yo no creo en eso, pero si que creo en el destino de las personas, en que unas nos tenemos que ir antes que otras, en que, desaparecerá nuestro cuerpo físico, y sin embargo nuestra alma seguirá vagando por este mundo, viviendo en otros cuerpos. Muchas religiones creen en la reencarnación, puede que exista, puede que si realmente nos reencarnemos en otros. Creo que si realmente existiera la posibilidad de que las almas no nos abandonen y siempre estén vivas, por decirlo de alguna forma, creo que no le tendríamos miedo a nada. A veces me imagino que mi abuelo Angel, que fue una persona que siempre le he tenido un recuerdo especial, estaba cerca de mi, es una sensación muy rara, una noche estaba en el sofá escuchando la tele, pero me distraje, tenía encendida una vela, y la llama empezó a moverse. No se, muchas personas no creen pero en aquel momento, creo que creí en algo, se movía de una forma como queriendo decir algo y así como el que no sabe que hacer le pregunte en mi interior si era alguien de los míos, mi primo, mi abuelo, cuando le preguntaba la llama se movía, cuando me callaba interiormente la vela se quedaba inerte, sin movimiento, así estuve durante un rato, hasta que deje de mirarle, Pero, lo más curioso de todo es que no tuve miedo, no me sentía inquieta, al contrario, creo que en ese momento, me sentí feliz, era una especie de paz, como si me llegará una energía de alguien que era muy dulce.
¿Se puede estar en dos mundos?, vivir en dos mundos, en dos formas de vida, y ya no hablo de cosas paranormales, ni de espíritus, habló de dos mundos reales con una sola persona, una persona que tenga dos vidas a la vez, en un mismo mundo, rodeada de lo peor y de lo mejor, vivir con el terror continuo de provocar una batalla con sus fantasmas y aparentar una felicidad, una vida normal. Sentir un amor profundo por las cosas, la vida, todo y llegar a odiar, llegar a poder hacer cualquier cosa que no encaja con tus sentimientos. Se puede pasar uno la vida intentando ser mejor, diferente, luchando por subir esa cascada que va en contra nuestra, ver que la corriente de la vida, mientras nosotros intentamos escalarla, subirla, llegar a lo alto, la corriente nos empuja hacía abajo. No nos deja libres, pero seguimos y seguimos, luchamos con todas las fuerzas que tenemos, gritamos y nos dejamos más que la piel, EL ALMA.